Dos cuerpos descansaban, uno al lado del otro casi fusionados. Las sábanas cubrían sólo sus pies y la manta llegaba hasta el piso, la puerta entreabierta del baño dejaba ver la colorida cortina que iluminaba el resto del espacio. La luz brillaba y mantenía el lugar con un aire perfecto. Desde la cocina se desprendía un olor exquisito, rastros de la cena de la noche anterior. Oh, la noche anterior. En ese entonces los colores eran más opacos y las luces contorneaban a cada individuo como no queriendo tocarlos, manteniéndolos en plena oscuridad. Miraban la ciudad y expectantes imaginaban lo que vendría en los meses venideros... el decimoctavo piso sería escenario de lo inevitable.¿?
martes, junio 10, 2008
Dos cuerpos descansaban, uno al lado del otro casi fusionados. Las sábanas cubrían sólo sus pies y la manta llegaba hasta el piso, la puerta entreabierta del baño dejaba ver la colorida cortina que iluminaba el resto del espacio. La luz brillaba y mantenía el lugar con un aire perfecto. Desde la cocina se desprendía un olor exquisito, rastros de la cena de la noche anterior. Oh, la noche anterior. En ese entonces los colores eran más opacos y las luces contorneaban a cada individuo como no queriendo tocarlos, manteniéndolos en plena oscuridad. Miraban la ciudad y expectantes imaginaban lo que vendría en los meses venideros... el decimoctavo piso sería escenario de lo inevitable.Publicadas por Carlos a la/s 10:27 p. m.
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6 comentarios:
kbezota...
se notas q tienes una gran inspiradora..
suert..y sigue escribiendo asi..
adios!
aqñ@
avisa cuando C.
gracias por la compañia
revisa tu correo.
extrañe tu cara hoy, te escondiste todo el rato, por que será?
te quiero mucho
escribes demasiado bien.
me gustaria conocerte.
yo te ubico.
soy de la central.
amiga de daniel.
esae dibulo lo cacho de antes
en un block viejo en 4º medio.chao compiri
mareke
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